06 noviembre 2007
05 noviembre 2007
Tres historias y un mirón
En una de las clases que dio en 1980 en Berkeley, California, Cortázar completó aquella famosa comparación suya según la cual la novela es al cine lo que la fotografía es al cuento, diciendo que las fotografías más reveladoras no eran, para él, aquellas de perfecto encuadre sino "aquellas en que por ejemplo hay dos personajes con un fondo de una casa y luego, quizá a la izquierda, donde termina la foto, hay la sombra de un pie, de una pierna. Esa sombra corresponde a alguien que no está en la foto y al mismo tiempo la foto está haciendo una indicación llena de sugestiones, apelando a nuestra imaginación para decirnos qué había allí después. La atmósfera que se proyecta fuera de la fotografía, esa aura de misterio, guarda una especie de vibración que me parece indispensable para la realización del cuento memorable, que el lector transforma luego en la memoria y en admiración".
De un artículo de CARLES ÁLVAREZ GARRIGA sobre Cortazar en "Babelia" del 4 de noviembre de 2007
04 noviembre 2007
03 noviembre 2007
02 noviembre 2007
01 noviembre 2007
To autumn/Al otoño
1
Season of mists and mellow fruitfulness,
Glose bosom-friend of the maturing sun;
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eves run;
To bend with apples the moss'd cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,
For Summer has o'er-brimm'd their clammy cells.
2
Who hath not seen thee oft amid thy store?
Sometimes whoever seeks abroad may find
Thee sitting careless on a granary floor,
Thy hair soft-lifted by the winnowing wind;
Or on a half-reap'd furrow sound asleep,
Drows'd with the fume of poppies, while thy hook
Spares the next swath and all its twined flowers:
And sometimes like a gleaner thou dost keep
Steady thy laden head across a brook;
Or by a cyder-press, with patient look,
Thou watchest the last oozings hours by hours.
3
Where are the songs of Spring? Ay, where are they?
Think not of them, thou hast thy music too,-
While barred clouds bloom the soft-dying day.
And touch the stubble-plains with rosy hue;
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking as the light wind Uves or dies;
And full-grown lambs loud bleat from hilly bourn;
Hedge-crickets sing; and now with treble soft
The red-breast whistles from a garden croft;
And gathering swallows twitter in the skies.
John Keats
1
Estación de la bruma y de la dulce abundancia,
íntima amiga del sol que todo lo madura;
que planeas con él cómo cargar y bendecir
con frutos las vides que rodean los aleros;
cómo inclinar con manzanas los árboles musgosos
y hacer que los frutos hasta el corazón maduren;
cómo hinchar la calabaza y con dulce grano
rellenar las avellanas; cómo abrir más y más
las últimas flores para las abejas hasta que crean
que nunca tendrán fin los días calurosos
pues colmó el Verano sus pegajosas celdas.
2
¿Quién en tu abundancia no te ha visto a menudo?
Quien busque afuera a veces puede hallarte
sentado ociosamente en el piso de un granero
mientras mece suavemente el viento tus cabellos;
o al aire de amapolas dormido sobre un surco
aún no segado, mientras aplaza tu hoz
el próximo haz con todas sus flores;
y a veces como una espigadora mantienes erguida
la cargada cabeza al pasar el arroyo;
o en el lagar de sidra, con paciente mirada,
contemplas los zumos por venir, horas y horas.
3
¿Dónde están los cantos de la Primavera? Ay, ¿Dónde?
No pienses en ellos, que tú tienes tu música.
Mientras florecen las nubes en el día que muere
y rozan los rastrojos con su halo rosáceo,
entre los sauces del río en coro dolorido
se quejan los mosquitos y van y vienen
según se va la brisa o reaparece;
y balan en las colinas con fuerza los corderos,
cantan los grillos en el seto, con dulce trino
silba el petirrojo en el jardín cercado
y bandadas de golondrinas se agitan en el cielo.
Traducción Ángel Rupérez
(Edición bilingüe de LÍRICA INGLESA DEL SIGLO XIX)
VER: OTRA TRADUCCIÓN
Season of mists and mellow fruitfulness,
Glose bosom-friend of the maturing sun;
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eves run;
To bend with apples the moss'd cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,
For Summer has o'er-brimm'd their clammy cells.
2
Who hath not seen thee oft amid thy store?
Sometimes whoever seeks abroad may find
Thee sitting careless on a granary floor,
Thy hair soft-lifted by the winnowing wind;
Or on a half-reap'd furrow sound asleep,
Drows'd with the fume of poppies, while thy hook
Spares the next swath and all its twined flowers:
And sometimes like a gleaner thou dost keep
Steady thy laden head across a brook;
Or by a cyder-press, with patient look,
Thou watchest the last oozings hours by hours.
3
Where are the songs of Spring? Ay, where are they?
Think not of them, thou hast thy music too,-
While barred clouds bloom the soft-dying day.
And touch the stubble-plains with rosy hue;
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking as the light wind Uves or dies;
And full-grown lambs loud bleat from hilly bourn;
Hedge-crickets sing; and now with treble soft
The red-breast whistles from a garden croft;
And gathering swallows twitter in the skies.
John Keats
1
Estación de la bruma y de la dulce abundancia,
íntima amiga del sol que todo lo madura;
que planeas con él cómo cargar y bendecir
con frutos las vides que rodean los aleros;
cómo inclinar con manzanas los árboles musgosos
y hacer que los frutos hasta el corazón maduren;
cómo hinchar la calabaza y con dulce grano
rellenar las avellanas; cómo abrir más y más
las últimas flores para las abejas hasta que crean
que nunca tendrán fin los días calurosos
pues colmó el Verano sus pegajosas celdas.
2
¿Quién en tu abundancia no te ha visto a menudo?
Quien busque afuera a veces puede hallarte
sentado ociosamente en el piso de un granero
mientras mece suavemente el viento tus cabellos;
o al aire de amapolas dormido sobre un surco
aún no segado, mientras aplaza tu hoz
el próximo haz con todas sus flores;
y a veces como una espigadora mantienes erguida
la cargada cabeza al pasar el arroyo;
o en el lagar de sidra, con paciente mirada,
contemplas los zumos por venir, horas y horas.
3
¿Dónde están los cantos de la Primavera? Ay, ¿Dónde?
No pienses en ellos, que tú tienes tu música.
Mientras florecen las nubes en el día que muere
y rozan los rastrojos con su halo rosáceo,
entre los sauces del río en coro dolorido
se quejan los mosquitos y van y vienen
según se va la brisa o reaparece;
y balan en las colinas con fuerza los corderos,
cantan los grillos en el seto, con dulce trino
silba el petirrojo en el jardín cercado
y bandadas de golondrinas se agitan en el cielo.
Traducción Ángel Rupérez
(Edición bilingüe de LÍRICA INGLESA DEL SIGLO XIX)
VER: OTRA TRADUCCIÓN
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