En su Topografía hibérnica, Gerardo de Barri cita un lago que se encuentra al norte de Munster y que tiene dos islas: ningún hombre puede morir en la menor, que por consiguiente se llama «Isla de los vivos» (Insula viventium). En el Itinerario de Cambria, el propio Gerardo evoca una piedra que regresa al lugar de donde ha sido tomada; Hugo de Shrewsbury la hizo encadenar a otro lugar, pero fue en vano: la piedra volvió a su lugar de origen. Un fenómeno parecido se constata en la Historia Britonum, atribuida a Nenio: las piedras sacadas del túmulo en el que está enterrado Cabal, el perro del rey Arturo, regresan solas al cairn. Nenio habla también de una montaña que gira tres veces por año, de piedras que deambulan durante la noche y de una torre de vidrio en medio del mar.
Claude Lecouteux