14 octubre 2025
13 octubre 2025
12 octubre 2025
11 octubre 2025
Huye sin percibirse, lento, el día,
ARREPENTIMIENTO Y LÁGRIMAS DEBIDAS AL ENGAÑO DE LA VIDA
SONETO
Huye sin
percibirse, lento, el día,
y la hora secreta y recatada
con silencio se acerca, y, despreciada,
lleva tras sí la edad lozana mía.
La vida nueva,
que en niñez ardía,
la juventud robusta y engañada,
en el postrer invierno sepultada,
yace entre negra sombra y nieve fría.
No sentí
resbalar, mudos, los años;
hoy los lloro pasados, y los veo
riendo de mis lágrimas y daños.
Mi penitencia deba a mi deseo,
pues me deben la vida mis engaños,
y espero el mal que paso, y no le creo.
[Parnaso, 82, b]
Francisco de Quevedo
y Villegas
10 octubre 2025
09 octubre 2025
08 octubre 2025
07 octubre 2025
06 octubre 2025
Si no temo perder lo que poseo,
PREVENCIÓN PARA LA VIDA Y PARA LA MUERTE
ni deseo tener lo que no gozo,
poco de la Fortuna en mí el destrozo
valdrá, cuando me elija actor o reo.
Ya su familia reformó el deseo;
no palidez al susto, o risa al gozo
le debe de mi edad el postrer trozo,
ni anhelar a la Parca su rodeo.
Sólo ya el no querer es lo que quiero;
prendas de la alma son las prendas mías;
cobre el puesto la muerte, y el dinero.
A las promesas miro como a espías;
morir al paso de la edad espero:
pues me trujeron, llévenme los días.
[Parnaso,
82. a]
Francisco de Quevedo y Villegas
Poemas metafísicos
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