14 abril 2024

NIEVE EN PRIMAVERA

NIEVE EN PRIMAVERA

Asómate a la ventana: llueven rosas, mariposas quizás revolotean, construidas en las aéreas estancias de lo Alto; nacidas allá arriba, donde nuestros deseos y esperanzas, al subir, sucumben, ¿Te acuerdas de la Vía Láctea en el verano, que deja pasar la luz de la puerta del palacio de los dioses, como si estuviera mal cerrada?
Por allí ha debido de bajar esta hermosura, porque quizás los dioses celebran una fiesta y envían tal regalo nupcial hacia la tierra.

TIEMPO DE EURÍDICE de José Jiménez Lozano


Lilas

lilas

10 abril 2024

NIEVE EN PRIMAVERA

NIEVE EN PRIMAVERA

Hoy la nieve ha caído, lenta, sobre los alhelíes y las lilas, y el cuco no ha cantado; admiróse el lagarto, un ágil nieto del antiguo, pesado dinosaurio, que esperaba el sol de primavera, y fue arrastrando por el frío su viscoso vientre de político.
Sobre el periódico y sus crímenes cayó este gran sudario, la blanca castidad, el velo para seguir creyendo, el hombre renovado en un niño que levanta muñecos y se apedrea con blancos proyectiles.
La liebre, con sus bigotes sorprendidos, mira las tiernas hojas del magnolio, blancas, y tu alegría como de un pájaro.

TIEMPO DE EURÍDICE de José Jiménez Lozano

Ilustración con mariposas y flores

ilustración con mariposas y flores

08 abril 2024

LA LLUVIA

LA LLUVIA

Las duras hojas del evónimo, que resistieron el invierno, han sido visitadas por la lluvia y brillan.
Nuestra esperanza es más tardía y obstinada: no nos visita siempre por abril, ni en primavera.

TIEMPO DE EURÍDICE de José Jiménez Lozano

Ilustración con mariposas y flores

ilustración con mariposas y flores

07 abril 2024

LAS HOJAS DEL EVÓNIMO: PRIMAVERA

 LAS HOJAS DEL EVÓNIMO: PRIMAVERA
 
Antiguamente, cuando la luna nueva alzaba su memoria de nuevos pastos en lejanos valles, ellos sacrificaban un cordero y ponían en marcha a sus rebaños.
Pero la sangre es roja y, al alzarse la luna nuevamente, crucificaron luego a un hombre: abril, el viento largo, la tardía helada, y desolación nos punzan.
Mas se lavan las manchas, y la luna ilumina los amores lascivos, y los otros, sonoras primaveras, dulces de narrar como se narra el árbol o las lilas difunden su violeta hermosura.
No recordamos nada, o sólo esos enlaces del cuerpo, y humedad de hierba, ardiente el sol, los senos, y los ojos.
 
TIEMPO DE EURÍDICE de José Jiménez Lozano