¡Quién hubiese tal ventura
sobre las aguas del mar
como hubo el conde Arnaldos
la mañana de San Juan!
Con un falcón en la mano
la caza iba a cazar,
vio venir una galera
que a tierra quiere llegar.
Las velas traía de seda,
la jarcia de un cendal,
marinero que 1a manda
diciendo viene un cantar
que la mar facía en calma
los vientos hace amainar,
los peces que andan nel hondo
arriba los hace andar,
las aves que andan volando
nel mástil las faz posar.
Allí fabló el conde Arnaldos
bien oiréis lo que dirá:
—Por dios te ruego, marinero,
dígasme ora ese cantar.
respondióle el marinero,
tal respuesta le fué a dar:
—Yo no digo esa canción
ANONIMO. Romance del Conde Arnaldos
(Hacia cl siglo XV)
EN
Juan Bautista Bergua



