domingo, 24 de junio de 2007

de "El guardador de rebaños" Alberto Caeiro/Fernando Pessoa

No creo en Dios porque nunca lo he visto.
Si él quisiese que yo creyera en él,
seguro que vendría a hablar conmigo
y entraría por mi puerta
diciéndome: ¡Aquí estoy!
[(Quizá suene esto ridículo a los oídos
de quien, por no saber lo que es mirar a las cosas,
no comprende a quien habla de ellas
con la manera de hablar que enseña el observarlas.)]

Pero si Dios es las flores y los árboles
y los montes y el sol y la luz de la luna,
entonces creo en él,
entonces creo en él a todas horas,
y toda mi vida es una oración y una misa
y una comunión con los ojos y por los oídos.
Pero si Dios es los árboles y las flores
y los montes y la luz de la luna y el sol,
¿para qué le llamo Dios?
Le llamo flores y árboles y montes y luz de la luna;
porque si él se hizo, para que yo le vea,
sol y luz de la luna y flores y árboles y montes,
si se me aparece en figura de árboles y montes
y luz de luna y sol y flores,
es que quiere que le conozca
como árboles y montes y flores y luz de luna y sol.

Alberto Caeiro - "El Guardador de Rebaños", Trad. Ángel Crespo

arte en la calle

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